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Tratamientos capilares

Contenido: Cabello graso. Cabello normal. Cabello reseco. Cabello teñido. Cabello fino. Una solución para cada problema.

 

La industria cosmética nos ha facilitado a tal grado las cosas que quien no tiene un cabello saludable es porque no lo quiere. Hoy, gracias a sus constantes avances, tenemos a la mano productos con los cuales podemos llevar a cabo tratamientos especializados paracada tipo y condición de cabello, que además ayudan a prevenir y atender diferentes problemas.

 

Para saber cuál es el indicado para nuestro cabello es primordial conocer su tipo y sus posibles problemas, los cuales describiremos a continuación:

 

Cabello graso

Las glándulas sebáceas del cuero cabelludo y piel se ven estimuladas a producir mayor cantidad de grasa debido a factores como estrés, contaminación, mala alimentación y alteraciones hormonales (principalmente en la pubertad). Cuando así sucede se tapan los folículos pilosos y esto evita que la melena respire adecuadamente, problema que en primera instancia genera cabello graso, pero de no tratarse oportunamente puede derivar en seborrea y/o pérdida de pelo (alopecia).

 

Lo indicado para estos casos es lavar con shampoos sin detergentes e indicados para este tipo de cabello, además de aplicar tónicos capilares, productos que limpian y acondicionan el cuero cabelludo suavemente, eliminan la grasa y evitan que ésta se acumule; ayuda notablemente cuidar la alimentación, reduciendo la ingestión de grasas e incrementando la de frutas, verduras y fibra.

 

Cabello normal


Es el tipo considerado más saludable, pues generalmente luce brillante y posee volumen, pero esto no significa que deba dejarse en el olvido, pues aunque no sufre daños resulta indispensable consentirlo, mediante el lavado diario con shampoo para librarlo de impurezas y aplicarle una mascarilla hidratante cada 15 días, a fin de revitalizarlo para que se conserve hermoso. Bajo estas condiciones no habrá mayores problemas al exponerlo a la secadora eléctrica, Sol, tintes y permanentes.

 

Cabello reseco


Áspero al tacto, quebradizo, tiene tono apagado, se abre en las puntas y es poroso; asimismo, en ocasiones suele presentar raíces grasas, lo que se debe a que el sebo que segrega el cuero cabelludo es demasiado espeso y no puede distribuirse en forma correcta a lo largo del cabello. Para volver a darle vida y salud a este tipo de melena es conveniente lavarla cada tercer día para que tenga oportunidad de lubricarse, y utilizar shampoos y acondicionadores indicados para cuero cabelludo graso y puntas secas, así como tratamientos en crema (cada 8 ó 15 días, dependiendo de la resequedad y deterioro) y mascarillas humectantes (cada 15 días) para que la cabellera se hidrate a profundidad. En poco tiempo usted notará mejoría en la textura y brillo, y su melena estará protegida de las agresiones ambientales.

 

Recuerde que la salud del cabello depende en gran medida de la alimentación, así que incluya en su dieta los diferentes grupos de alimentos (grasas, lácteos, carnes, vegetales, frutas y fibra) y procure no excederse en la exposición prolongada al Sol, no aplicar frecuentemente tintes y permanentes, y evitar situaciones estresantes.

 

Cabello teñido


Pese a que en la actualidad se cuenta con la opción de utilizar tintes capilares para aclarar la melena al máximo u oscurecerla sin sufrir tantas complicaciones, debe considerarse que estos productos químicos pueden resecar y restarle brillo si no se usan shampoos y tratamientos especiales. Es por ello que conviene que el cabello teñido se lave diariamente con shampoos cuyas fórmulas contemplen vitaminas, filtros solares y aceites, los cuales incrementarán la duración de color y brillo, a la vez que restauran su estructura, protegen y lo dejan suave. Asimismo, es necesario utilizar hidratantes capilares en crema (cada 15 días) y mascarillas (una vez al mes), pues de esta manera la cabellera se conservará saludable y radiante.

 

Cabello fino


Es muy delgado, luce sin volumen y no se mantiene peinado, para cuyos casos se puede recurrir a tratamientos capilares líquidos (una vez a la semana) o cremosos (cada 15 días) que le proporcionen volumen y cuerpo, con lo que la cabellera se refuerza y queda manejable. Las fórmulas de dichos productos contienen vitaminas, proteínas y humectantes que acondicionan y protegen.

 

Una solución para cada problema


El abanico de productos que la industria cosmética ofrece es amplio y del cual mostraremos a continuación las características de los más utilizados, de manera que usted pueda seleccionar el que mejor se ajuste a sus necesidades:

 

Acondicionadores. Son la parte final del proceso de lavado para mejorar las condiciones del cabello al acentuar brillo y suavidad, además de que reducen la electricidad, lo que ayuda a desenredarlo y facilitar el peinado. Los denominados fortificantes sin enjuagar crean una capa que impide el deterioro y proporcionan vitaminas al interior del cabello; su fórmula, además, es posible que incluya filtros solares, queratina (proteína que lo fortalece) y extractos de hierbas y/o ceras frutales, compuestos que permiten mantenerlo resistente, saludable y con brillo; pueden usarse todos los días. A su vez, los conocidos como revitalizantes deben aplicarse cada tercer día, en cualquier tipo de cabello, al cual restituyen elasticidad, humectan y brindan textura sedosa; son esencialmente útiles para cabelleras que han sido sometidas a tintes o permanentes, ya que contienen los nutrientes que requieren las fibras capilares para restaurarse.

 

Ampolletas. Se nombra así a los productos que se comercializan en ese tipo de envase, y cuya fórmula incluye aceites y proteínas, compuestos que acondicionan y devuelven al cabello su brillo, vitalidad y fuerza; se recomienda recurrir a ellas una vez a la semana o cada 15 días.

 

Ceras. Si bien son utilizadas en la manufactura de cosméticos como cremas para piel, lápices y protectores labiales y maquillajes, también se emplean en productos para el cabello, gracias a sus propiedades de protección, brillo y consistencia. Son lo último en moda, principalmente las de origen frutal, ya que forman una especie de película en el cabello y evitan que éste pierda humedad, protegiéndolo de factores como agua, Sol, viento, contaminación y el uso de secador.

 

Cremas. Humectan en forma intensiva al cabello delgado, reseco, teñido o con permanente, aunque también se recomienda para las melenas que se exponen frecuentemente a secadora o cepillo eléctrico; son ricas en proteínas y vitaminas, compuestos que ayudan a reparar las fibras capilares para que haya más suavidad y brillo.

 

Lociones capilares. Son conocidas también como tónicos, y sus fórmulas se desarrollan para tratar problemas específicos como los siguientes:

 

Calvicie. También llamada alopecia, la cual en 95% de los casos se debe a la presencia de la hormona masculina llamada dihidrotestosterona, la cual incide en la inhibición del funcionamiento normal de la raíz que da origen al cabello; otras causas son estrés, nerviosismo o acumulación excesiva de sebo en el cuero cabelludo. Los productos que la industria cosmética ofrece contemplan en su fórmula la sustancia minoxidil, que ha comprobado resultados al hacer crecer una especie de pelusa en la parte superior de la cabeza, e incrementa el flujo sanguíneo en el cuero cabelludo, característica que le permite proteger la fase de crecimiento del cabello.

 

Pediculosis. Con este término se conoce a la infestación por piojos, los cuales se transmiten al tener contacto directo con personas infectadas y por falta de higiene. Las lociones indicadas tienen acción insecticida capaz de matarlos y deben ser aplicados en las zonas provistas de cabello y vello, en donde realizan todo su ciclo evolutivo (de huevo a adulto); para el mismo efecto hay shampoos especiales.

 

Mascarillas. Sus propiedades acondicionadoras y reparadoras son superiores a las de los acondicionadores habituales, por lo que hacen al cabello más resistente, elástico y suave al tacto; deben aplicarse después de lavarlo y dejarse actuar de acuerdo con las indicaciones contenidas en la etiqueta de cada producto. Su uso depende de su composición, así como de qué tan dañado esté el cabello.

 

Reparadores capilares. También conocidos como serums, tienen la propiedad de pegar las fracciones de cabello que tiende a separarse ligeramente y que dan la apariencia de erizado. Su fórmula contempla siliconas, ingredientes que protegen de las agresiones externas y repelen la humedad, realzan el brillo y dan suavidad; se aplican sólo cuando la condición de cabello lo indica, mediante unas gotas en las yemas de los dedos para distribuirlas mechón por mechón, hasta lograr la forma que facilite el peinado deseado.

 

Shampoos medicinales. Formulados con sustancias limpiadoras y principios activos que tienen como fin mejorar ante los siguientes problemas:

 

Caspa. Factores como mala higiene, infección causada por un hongo (Pityrosporum ovale) o cambios hormonales que alteran la secreción de grasa provocan que las capas superficiales de la piel que cubren al cuero cabelludo se inflamen e irriten, lo cual genera células en forma de escamas o polvo. Los productos modernos combinan agentes limpiadores que respetan la flora microbiana normal del cuero cabelludo y sustancias, como el ketoconazol, que favorecen la eliminación de escamas, atacan al hongo y dejan el cabello suave y brillante. Normalmente se presentan en forma de shampoo, el cual debe aplicarse diariamente en dos tiempos, es decir, primero se debe dar masaje para despegar las placas y, posteriormente, conviene dejarlo en la cabellera durante cinco minutos para que actúe.

 

Dermatitis seborreica. Inflamación del cuero cabelludo debida al exceso de sebo o grasa, falta de higiene, uso de fijadores, deficiencia de zinc o cambios hormonales en la adolescencia; produce escamas, comezón y manchas rojas, y tiende a empeorar en crisis de nerviosismo o estrés. Cabe destacar que esta afección, que se controla al lavar el cabello con shampoos especiales, puede presentarse a cualquier edad, ya sea en forma gradual o repentina, aunque suele ser común en algunas familias.

 

Psoriasis. Ocasiona engrosamiento, lesiones de color rojo, así como inflamación y descamación en la piel del cuero cabelludo debido a que la capa superficial de la epidermis se regenera en cuatro días (normalmente tarda 28 días) y ello da lugar a acumulación de franjas de tejido muerto que se desprenden en forma de escamas. Su tratamiento requiere el uso constante de shampoos indicados para este problema.

 

Tenga en mente que para obtener los resultados deseados es fundamental ser constante y seguir al pie de la letra las instrucciones sobre el modo de empleo de cada uno de los productos antes citados.

 

Fuente: saludymedicinas.com.mx

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Comentarios

  • excelentes las recetas para el cabello me gustria que pucieran mas de tipo cacero gracias
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